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Liderazgo empresarial: aprender a convertir una debilidad en fortaleza

Escrito por Bi-Credit | julio 2017

El éxito surge a partir de eliminar o convertir un defecto a nuestro favor.

Existe una filosofía oriental que dice que las debilidades en la empresa deben ser fortalezas en la empresa.

El caso más simple es el de aquel comediante que tenía una gran nariz y se hizo famoso por hacer chistes sobre esta situación.

Una investigación de la Escuela de Negocios de Harvard muestra que el 80 por ciento de las pymes fundadas en la última década en Estados Unidos tuvieron que resolver un problema de identidad antes de poder lanzarse al mundo de los negocios.

Lo primero que tuvieron que enfrentar fue el miedo al fracaso, a los conflictos y sobre todo a sí mismos. Sólo quien logra vencer sus debilidades, tiene derecho al éxito.

Y es que no es un tema sencillo, el liderazgo empresarial lleva tiempo y no es un don que aparece de la nada, así que aquí te damos algunas claves para lograrlo.

Identifica

La debilidad no es una discapacidad, sino una conducta. Es cuestión de priorizar e identificar qué estamos haciendo mal y resolverlo. Presta atención al momento, la circunstancia y el entorno. Saber dónde estás parado te ayudará a conocer hacia dónde debes caminar.

Practica

La psicología didáctica expone que el aprendizaje sólo se consigue con la práctica. El dominio llega con la repetición, así que puedes acelerar una conducta repitiéndola sobre un entorno de ensayo.

Por ejemplo si no eres bueno con el uso de Excel, requerirás horas adicionales de práctica en un entorno fuera del estrés de la rutina. Con eso conseguirás seguridad ante el desafío. 

Reta

Una vez que conozcas tus debilidades y hayas practicado para abatirlas es momento de enfrentarte al entorno real. Si tu problema era hablar en público para exponer tus proyectos, entonces debiste pasar por practicar con uno o dos amigos, tomar un curso de oratorio y ver muchos videos de oradores expertos.

Una vez que tengas esa información en tu mente, podrás intentar hacerlo en serio. No creerás la confianza y el cambio que obtuviste en ese proceso y cómo, si te lo propones puedes llegar a ser un maestro. Lo mismo aplica para los negocios.

Un ejemplo

Había una empresa que se dedicaba a fabricar cubetas de plástico desde hace más de cinco décadas. El negocio fue fundado por el abuelo y hasta entonces sólo habían hecho cubetas, millones de ellas. Pero un día llegó un representante de una ensambladora japonesa para preguntar si eran capaces de hacer una tapa de plástico para los vehículos. En realidad era igual de sencillo que hacer cubetas y tenían la maquinaria para atender tal necesidad. Lo primero que pensó el dueño fue “Nosotros sólo hemos hecho cubetas”, pero pidió un crédito con su tarjeta de crédito empresarial e hizo algunas pruebas antes de poder dar una respuesta. Unas semanas después contactó al japonés y le entregó una pieza de excelente manufactura. Sobra decir que cerraron un trato y una década después es un proveedor de Toyota. Así es como esta pequeña fábrica venció una debilidad y la convirtió en una fortaleza.

Es sólo cuestión de cambiar la mentalidad y de abrirle las puertas al éxito.

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Temas: Liderazgo

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