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BIENESTAR FINANCIERO • Crédito Bi

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El ABC de la salud financiera


Organizar tus finanzas no significa que todos los meses deban verse exactamente iguales. Tus gastos pueden aumentar, pueden surgir compromisos inesperados o puedes estar pagando un crédito que ocupa una parte importante de tus ingresos. Lo importante es conocer cuánto dinero tienes disponible y cómo lo estás distribuyendo.

Comprender algunos conceptos básicos puede ayudarte a identificar cuándo tu presupuesto necesita ajustes. En este blog conocerás qué implica cuidar tu salud financiera, cómo organizar tus ingresos y gastos y qué puedes hacer si tus compromisos comienzan a ocupar demasiado espacio dentro de tu presupuesto.

 

¿Qué significa tener una buena salud financiera?

La salud financiera se relaciona con la capacidad de administrar tus ingresos para cubrir gastos y compromisos, responder ante imprevistos y, cuando tus posibilidades lo permitan, reservar dinero para el ahorro.

No depende únicamente de cuánto ganas. También intervienen la cantidad de compromisos que tienes, la manera en que distribuyes tus ingresos y tu capacidad para adaptar el presupuesto cuando tus circunstancias cambian.

 

¿Cómo puedes organizar tus ingresos y gastos?

Un presupuesto te permite visualizar cuánto dinero recibes y a qué lo destinas. Para hacerlo, registra primero tus ingresos y después distribúyelos entre gastos habituales, compromisos financieros, ahorro y otras necesidades.

Además, tu presupuesto puede cambiar de un mes a otro. Observa este ejemplo con un ingreso familiar mensual de Q10,000:

Categoría

Mes 1

Mes 2

Ingresos

 

 

Sueldo 1

Q4,500

Q4,500

Sueldo 2

Q5,500

Q5,500

Total de ingresos

Q10,000

Q10,000

Distribución del presupuesto

 

 

Vivienda

Q2,500

Q2,500

Transporte

Q1,000

Q1,150

Ahorro

Q1,000

Q750

Pago de deudas

Q1,000

Q850

Entretenimiento

Q1,000

Q700

Alimentación

Q1,000

Q1,300

Servicios básicos

Q1,500

Q1,200

Salud y gastos médicos

Q500

Q800

Fondo para emergencias

Q500

Q750

Total

Q10,000

Q10,000

 

El ejemplo muestra algo importante: tener el mismo ingreso no significa distribuirlo siempre de la misma manera. En el segundo aumentaron gastos como alimentación, transporte y salud, por lo que fue necesario ajustar otras categorías.

También podría interesarte: Principios básicos para empezar a mejorar tus finanzas personales

Antes de continuar, descarga la guía que hemos preparado para ti haciendo clic en la imagen de abajo .

Nueva llamada a la acción

¿Qué es el sobreendeudamiento?

El sobreendeudamiento ocurre cuando las obligaciones financieras alcanzan un nivel que dificulta cubrirlas con los ingresos disponibles junto con los demás gastos necesarios. Puede producirse por diferentes circunstancias. En algunos casos, se acumulan nuevos compromisos sin considerar suficientemente los que ya existen. En otros, un cambio inesperado en los ingresos o gastos —como perder una fuente de ingresos o enfrentar una emergencia— modifica un presupuesto que anteriormente era sostenible.

 

¿Cómo saber si necesitas ajustar tu presupuesto?

Una señal importante aparece cuando necesitas reorganizar constantemente otros gastos para cubrir tus cuotas o cuando recurres a nuevos financiamientos para atender gastos habituales. En ese momento, clasificar tus gastos puede ayudarte a decidir dónde realizar ajustes. En la siguiente tabla te mostramos lo que puedes considerar para flexibilizar tu presupuesto.

Tipo de gasto

Ejemplos

Qué puedes revisar

Esenciales

Vivienda, alimentación, servicios básicos

Cuánto necesitas realmente cada mes

Compromisos financieros

Cuotas de créditos y otros pagos

Fechas, saldos y montos comprometidos

Variables

Transporte, compras, alimentación fuera de casa

En cuáles puedes reducir temporalmente el gasto

Postergables

Entretenimiento, viajes o compras no urgentes

Cuáles puedes aplazar si necesitas liberar presupuesto

La intención no es eliminar automáticamente todo gasto que no sea indispensable. Primero identifica cuánto necesitas ajustar y después decide qué cambios son sostenibles para tu situación.

 

¿Qué puedes hacer para recuperar espacio en tu presupuesto?

Empieza por revisar los gastos que tienen mayor margen de ajuste. Comparar precios antes de comprar, planificar las compras del supermercado o reducir temporalmente algunos consumos puede liberar pequeñas cantidades que, sumadas durante el mes, pueden ayudarte a reorganizar tus finanzas.

También registra tus gastos para comprobar si lo que habías presupuestado coincide con lo que realmente utilizaste. Si una categoría supera constantemente el monto previsto, probablemente necesites ajustar la cifra en lugar de mantener un presupuesto que no refleja tus gastos reales.

Si tienes créditos vigentes, incorpora sus cuotas entre tus compromisos principales y procura reservar ese dinero desde que recibes tus ingresos. Así podrás distribuir el resto del presupuesto con una visión más clara de los recursos que realmente tienes disponibles.

Lee también: ¡Que no te pase! Errores comunes al pagar un crédito

El ABC de la salud financiera

¿Cómo puedes llevar tu presupuesto en Excel?

No necesitas una plantilla compleja para comenzar a ordenar tus ingresos y gastos. Una hoja de Excel puede ayudarte a registrar tus movimientos y actualizar automáticamente cuánto dinero tienes disponible durante el mes.

Por ejemplo, si colocas tus ingresos en las celdas B2 a B4, puedes obtener el total con esta fórmula: =SUMA(B2:B4)

Después, registra tus gastos en diferentes filas. Si ocupan las celdas B7 a B15, puedes sumarlos con =SUMA(B7:B15)

Finalmente, resta los gastos de tus ingresos. Si el total de ingresos está en B5 y el de gastos en B16, utiliza =B5-B16

Si recibes Q10,000 y tus gastos suman Q9,200, el resultado será Q800. Esa cantidad te permite visualizar el margen que tienes disponible y decidir si puedes destinarlo al ahorro, fortalecer tu fondo para imprevistos o cubrir otras prioridades.

También puedes agregar una columna de “gasto real” junto a lo que habías presupuestado. Al finalizar el mes, compara ambas cantidades para identificar en qué categorías gastaste más o menos de lo previsto. Así, tu presupuesto no será solamente una estimación, sino una herramienta que puedes ajustar con base en cómo utilizas realmente tu dinero.

 

El equilibrio financiero también requiere ajustes

Cuidar tus finanzas no significa mantener un presupuesto perfecto. Implica conocer tu situación, identificar cuándo algo ha cambiado y reorganizar tus recursos para continuar atendiendo tus necesidades y compromisos sin perder de vista tu estabilidad.

Si después de revisar tu presupuesto necesitas evaluar una alternativa de financiamiento, Crédito Bi puede acompañarte a conocer las opciones disponibles y analizar cuál se adapta a tu situación financiera. Haz clic en la imagen de abajo para conocer más sobre Crédito Bi y recibir asesoría.

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