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¿Cómo prevenir las caídas en personas de la tercera edad?

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Escrito por Salud Siempre

Las caídas en la tercera edad puede tener grandes repercusiones en la salud del adulto mayor, e incluso causar la muerte.

Así como las consecuencias pueden ser más graves con la edad, la propensión a caerse también aumenta en los ancianos, y esto se debe tanto a factores físicos como a la presencia de riesgos ante los cuales no pueden reaccionar con igual rapidez que antes.

Entre los factores físicos podemos señalar el debilitamiento corporal y el deterioro de la visión propios de la edad, la disminución de las capacidades cognitivas, y los mareos causados por padecimientos cardiovasculares y por los efectos de algunos medicamentos.

Entre los riesgos que presenta el entorno en que se desenvuelven están una iluminación insuficiente, tapetes sueltos, pisos resbaladizos y suelos irregulares.

Principales consecuencias

Una caída puede producir la muerte por un mal golpe en la cabeza, por ejemplo, pero regularmente la consecuencia más graves es una fractura de cadera, pues implica una cirugía que conlleva sus propios riesgos en personas mayores.

También son frecuentes las fracturas de otros huesos de piernas y brazos, los esguinces y roturas de ligamentos, las contusiones y las distensiones musculares.

Pero el principal resultado después de una caída es que la persona pierde seguridad en sí misma y se vuelve más temerosa y más dependiente, pues abandona actividades que antes desarrollaba casi normalmente.

¿Cómo prevenirlas?

Como en todo, la prevención es la clave para gozar de salud siempre, y entre las acciones que se pueden emprender para evitar una caída en un adulto mayor están:

  • Realizar ejercicio de manera regular, pues esto aumenta el equilibrio y la estabilidad y fortalece los músculos de las piernas. Son recomendables los ejercicios de resistencia y con pesas, siempre adecuados para la edad, así como el tai chi y el yoga.

  • Usar zapatos adecuados y cómodos, que ajusten bien y tengan tacones bajos, así como suelas firmes y antiderrapantes.

  • Si se está sentado o acostado, levantarse lentamente y dar tiempo a que se restablezca la circulación sanguínea antes de moverse para evitar los mareos.

  • Avisar al doctor si alguno de los medicamentos prescritos para otros padecimientos está causando mareos para que reduzca su dosis o lo cambie por otro.

  • Utilizar gafas con la graduación adecuada para evitar problemas de visión. También es recomendable que el oftalmólogo haga una revisión ocular para detectar cataratas, glaucoma o algún otro padecimiento que debilite la visión.

  • Si la persona usa bastón o una andadera, consultar con un fisioterapeuta la manera correcta de usarlos. Se trata de que sean un auxiliar al caminar, no algo que entorpezca más el movimiento.

Si convives con personas de la tercera edad es importante que se revisen los peligros que puedan representar tapetes, cables sueltos y zonas mal iluminadas, pero, sobre todo, que se cuente con un seguro de gastos médicos que permita el acceso a la atención hospitalaria necesaria en caso de una caída.

Ninguna precaución es poca cuando se trata de la salud de nuestros seres queridos. 

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Categorías: Tu salud

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